Si me hubieran dicho hace unos meses, cuando era yo la que estaba sufriendo con los entregables del bootcamp de Marketing Digital, que hoy estaría escribiendo esto como Teacher Assistant, no me lo habría creído. Pero aquí estamos. El pasado jueves 23 no fue un día cualquiera, fue el día en el que lanzamos la 1º edición del Prompt-a-thon de BBK Bootcamps by The Bridge. Y sinceramente, la experiencia fue de otro nivel.
Hoy estoy al otro lado, como TA de Marketing Digital dentro del propio bootcamp. Haber pasado por ese mismo proceso y haber sido seleccionada para volver, esta vez acompañando a otros alumnos, hace que conecte muchísimo con lo que viven: los bloqueos, los nervios y esa exigencia constante por hacerlo bien. Por eso, vivir este evento desde dentro, contribuyendo al impulso del talento tecnológico en Bizkaia, ha sido muy importante para mí.
La primera edición del Prompt-a-thon
La mañana en BBK Kuna fue pura adrenalina. Teníamos por delante un reto bastante ambicioso: tres horas para que seis equipos desarrollaran soluciones para el hogar del futuro utilizando herramientas de IA. Pero lo realmente especial no fue el reto, sino la forma en la que trabajaron juntos perfiles muy distintos:
- Marketing Digital aportando visión de negocio.
- Full Stack construyendo la base técnica en tiempo récord.
- Ciberseguridad asegurando el enfoque ético y seguro.
- Data Science dando sentido a los datos y al modelo.

Si tuviera que quedarme con algo de esta 1ª edición del Prompt-a-thon, sería la dinámica que se generó entre los equipos. Se entendieron perfectamente desde el principio, no hubo egos, solo equipos con una actitud increíble, completamente centrados en resolver el reto lanzado por BBK Klima. Verles promptear sin parar, probando y ajustando proyectos reales, desde apps de reciclaje hasta sistemas de ahorro energético fue una auténtica pasada.
El Alumni Day: reencuentros y networking del bueno
Después del subidón de la mañana, nos fuimos a la Sala BBK para el Alumni Day. Si por la mañana todo era intensidad mental, la tarde fue mucho más emocional (al menos desde mi punto de vista).
Me hizo muchísima ilusión reencontrarme con antiguos compañeros. Da igual la vertical de la que vengas, haber pasado por la exigencia de un bootcamp crea un vínculo difícil de explicar. Ponernos al día y ver en qué punto está cada uno ahora te da perspectiva de todo lo que hemos avanzado en tan poco tiempo.
Durante el evento, escuchamos a Carlos Polo, que aportó una visión muy aterrizada sobre el momento actual de la IA. Fue de esas charlas que te hacen pensar y abrir nuevas conversaciones después.

Y ahí llegó otra de las mejores partes: el networking. Entre pintxos y conversaciones, conocí a gente nueva, reconecté con mi promoción y charlé con alumnis de otras ediciones. Es en esos momentos donde realmente se percibe lo que hay detrás de todo esto: no es solo formación, es una comunidad muy viva, con una red de apoyo profesional y personal que suma muchísimo.
Esta primera edición del Prompt-a-thon ha sido solo el principio. Salí de allí agotada, pero con la sensación de que lo que hacemos en The Bridge y BBK tiene un impacto real. Pasar de alumna a TA me ha dado una perspectiva que antes no tenía: el futuro no va solo de algoritmos, sino de personas capaces de trabajar en equipo y adaptarse rápido a cada situación.
Si algo me llevo de este evento es la sensación de haber estado en el lugar adecuado, en el momento adecuado. Esta vez no como alumna, sino acompañando el proceso desde el otro lado.
¡¡FELIZ JUEVES!! 🤓









